Hemos pedido un par de porta-fotos, para enmarcar con ellos unos grabados que hemos traído como souvenirs de las vacaciones. Y es que estos marcos lo mismo sirven para colocar en ellos fotos y retratos, que láminas, dibujos, acuarelas, grabados…y tienen un precio muy competitivo.
Los marcos vienen en un pack de dos, bien embalados y protegidos, y pueden elegirse en diferentes medidas y en diferentes colores.
Las medidas son: 30x40 cm; 30x30 cm; 13x18 cm; A3 = 29,7x 42 cm y A4 = 21x29,7 cm. En nuestro caso, hemos elegido el formato DIN A4.
El vidrio no es tal, sino que es una lámina acrílica, de plexiglás de 1,5 mm, que así no hará molestos reflejos que impidan ver bien lo que se exponga en el marco. En la parte posterior van los enganches para sujetar la obra y los que sujetarán el marco a la pared, en caso de querer colgarlo (pues también se puede colocar sobre una mesa o estante, gracias a su peana). En ambos casos, tanto si se cuelga de una pared como si se coloca sobre un mueble, admite su colocación horizontal y también la vertical.
El marco puede elegirse en color blanco (como hemos hecho nosotros) o en el color natural de la madera, en color negro y en color oscuro. En todos los casos es de madera de roble maciza con certificación FSC® de origen sostenible.
El paspartú que lo acompaña es blanco y está libre de ácido, para que no dañe los dibujos y pinturas. Así pues, el marco admite dos tipos de medidas para las fotos o láminas, dibujos… una de ellas con paspartú y la otra sin él.
Uno de los dos marcos que hemos recibido posee un pequeño defecto de lacado, algo que podrá arreglarse con un poco de pintura blanca a la tiza o similar. Por ese motivo le bajaremos una estrella, aunque tampoco más, pues suponemos que será un fallo puntual. En general y pese a ese defectillo, estamos bastante contentos con ellos, por lo que los recomendamos.